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  • Augusto Salvatto

¿Por qué cerrar las exportaciones de carne es un error?

El albertismo por nacer trae de Europa una idea novedosa para bajar la inflación, que ni es novedosa, ni va a bajar la inflación.

El Presidente volvió de Europa con ideas frescas, innovadoras y renovadas para combatir la eterna maldición argentina: la inflación (Palabra que un joven estudiante de la Sorbona, de la Complutense de Madrid o de la Universidad de Lisboa escucha por primera vez en alguna clase de introducción a la macroeconomía). La decisión informada por el Ministerio de Desarrollo Productivo fue la de "limitar por treinta días la exportación de carne vacuna"

La decisión informada por el Ministerio de Desarrollo Productivo fue la de "limitar por treinta días la exportación de carne vacuna"

Vale aclarar que esta medida provisoria no tiene nada que ver con la medida provisoria tomada en marzo de 2006 y que tuvo el efecto contrario al esperado.


Pero... ¿por qué es un error cerrar las exportaciones de carne para contener los precios?


Que haya que dar una respuesta a esta pregunta es, en sí mismo, sintomático de la degradación de la discusión pública argentina. Pero, en resumen,


1. No funcionó en el pasado...


Hay un proverbio árabe que dice algo así como "la primera vez que me engañes será culpa tuya... la segunda, será culpa mía". No es la primera vez que en la historia argentina se limita la exportación o la comercialización de carne vacuna. Spoiler alert: nunca funcionó.

Inmediatamente después de la medida, la producción de carne tuvo una caída del 21% entre 2005 y 2011,

Pero el caso que tenemos más cercano en el tiempo es de marzo de 2006, cuando la Ministra de Economía Felisa Miceli anunció la suspensión de exportaciones "por 180 días". ¿Qué resultados generó esta innovadora medida? Cierre de frigoríficos, pérdida de puestos de trabajo y caída de casi 12 millones de cabezas de ganado.

Fuente: Econoagro


Inmediatamente después de la medida, la producción de carne tuvo una caída del 21% entre 2005 y 2011, mientras que las exportaciones en ese rubro cayeron un 69%, obligando a una buena cantidad de frigoríficos a cerrar, perdiendo puestos de trabajo y mermando el ingreso de dólares.


Pero a pesar de todas estas externalidades negativas... ¿lograron por lo menos bajar el precio de la carne? La respuesta no los sorprenderá. No solo el precio de la carne subió por la caída de oferta, sino que también otros bienes asociados, como - aunque parezca increíble - las galletitas, vieron perjudicada su estructura de costos.



2. No hay relación entre exportaciones y precio interno


Se supone que si se suspenden las exportaciones de carne para bajar el precio en el mercado interno es porque el gobierno entiende que hay una relación entre los dos fenómenos. O sea, que a más exportaciones, mayor precio en la carnicería de tu barrio.


Entre 2015 y 2019, las exportaciones de carne bovina se multiplicaron por 4 y el precio real del asado cayó un 32%.

¿Qué dicen los números sobre esto? Que no hay una correlación directa entre el aumento de las exportaciones y el aumento del precio real del asado. Así, por ejemplo, vemos claramente como entre 2015 y 2019, las exportaciones de carne bovina se multiplicaron por 4 y el precio real del asado cayó un 32%.

Fuente: Federico Gonzalez Rouco (@FGRouco) en Twitter


En conclusión: la medida no solo no está basada en evidencias, sino que va en contra de lo que dice la evidencia.


3. Romper contratos y ser impredecible nunca es buena idea


Los argentinos estamos acostumbrados a que todo pueda cambiar de un día para el otro: que el banco se quede con tu dinero, que haya saltos devaluatorios, que no te permitan comprar divisas, que cierren injustificadamente las importaciones de un producto, o que te suspendan una ley que le da beneficios a tu compañía. De la noche a la mañana.

Romper contratos de un día para el otro, aleja la inversión productiva y la generación de nuevos empleos.

Pero en el mundo digamos que no todos tienen nuestra suerte, y las cosas funcionan de una forma un poco diferente: los contratos se suelen cumplir, y la economía es bastante más predecible. Suena aburrido, lo sé, y quizás hasta lo sea. Pero así funciona.




Romper contratos de un día para el otro, lleva a profundizar la imagen de Argentina como país impredecible en el mundo, y especialmente hacia adentro. Perjudicando la inversión productiva, que tanto reclama el gobierno, la llegada de capital y la instalación de nuevas empresas.


4. Seguimos alejándonos del mundo


Ganar un mercado no es fácil. Cualquier persona que lo haya intentado lo sabe, y sino, se lo puede imaginar. Insertarse en cadenas globales de valor, menos todavía, especialmente en un universo tan sensible para el resto del mundo como la provisión de alimentos.


La ONU estima que de acá a 2050 debemos producir un 70% más de alimentos

La ONU estima que de acá a 2050 debemos producir un 70% más de alimentos, por lo que se abre una ventana interesante para países como Argentina que no tengan una obsesión tan marcada por dispararse en el pie.


Casualmente, hoy 18 de mayo, cuando se anunció la medida, se está inaugurando en China la mayor feria de alimentación de todo Asia, donde habitan 7 de cada 10 bocas que alimentar en el mundo.


Cartograma de la Población Mundial


Los lugares que decidimos deliberadamente no ocupar en el mundo, serán sencillamente ocupados por otros actores, dificultando la posibilidad argentina de generar un ingreso genuino de divisas.


Hay algunas razones más que podríamos esgrimir, pero el tiempo es tirano, y prefiero usarlo en pegarme una vuelta por lo de Coco, mi carnicero amigo, a ver si rescato aunque sea medio kilo de osobuco.



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